La montania tine dos caras, como las monedas. La bonita y la dura. Y en el himalaya esto se multiplica por mil al ser la cordillera mas elevada del mundo. La grandiosidad es tremenda, pero las condiciones extremas son durisimas. Y son las dos caras de la moneda que hemos conocido en estos dias de travesia por el parque nacional de Sagarmatha (Everest), unos paisajes de suenio y momentos duros de frio, cansancio, mal de altura...
Comenzamos con el vuelo en avioneta desde Kathmandu a Lukla. Vistas impresionantes cuando al acercarnos a la cordillera ves a la izquierda por la ventanila, bajo la helice del avioneto, una cadena de ontanias blancas que cortan el cielo. Es cuando empezamos el suenio de introducirnos entre los gigantes de roca y hielo. La llegada a Lukla con cielo increiblemente azul, y las primras moles blancas aparcen a nuestra vista a un lado a otro de la pista de aterrizaje. Menuda pista de aterrizaje! Una cuesta arriba que muere en las montanias. Y uno se pregunta que habilidad se necesita para aterrizar ahi sin estamparse. Y el despegue cuesta abajo, una caida al vacio como si fuera un ala delta.
A partir de ese momento todo fue ojos como platos a cada paso por los senderos que durante los primeros dias nos acercarian hacia los ochomiles. El primer gigante conocido en aparecer fue el Amadablan con sus mas de 6.000 metros y sus palas de nieve. Primero hicimos el camino hacia los lagos sagrados de Gokyo y ascenso al pico Gokyo (5.350 m.) desde donde pudimos ver los gigantes del mundo por encima de los 8.000 metros (Everest, Cho Oyu, Makalu, Lhotse).
De Gokyo, pasamos el collado de ChoLa (5.330 m.) para pasar hacia el glaciar que lleva al Everest. Y alla subimos a Kala Patthar (5.550 m.). Desde este alto parece que se puede tocar el Everest con solo estirar los brazos.
Y cerramos el circulo en Lukla bajando por el camino mas frecuentado que lleva al campo base del Everest. En esta ruta habia mucho grupo organizado con porteadores que les llevan las mochilas, la comida, las sillas, las tiendas de campania... El peso que llevan estos porteadores nos dijeron que esta regulado en no mas de 25, 30 kilos. Pero yp creo que muchos llevan mas de ese peso, porque llevan hasta 4 mochilas en un bulto. Asi que como para quejarnos nosotros con nuestros 10-12 kilicos de mochila. Una plumilla al lado del peso que llevan l=s nepalis.
Y de Lukla para abajo y para arriba direccion a Jiri donde podriamos pillar bus de vuelta a Kathmandu. Este tramo de 4 dias fue lo mas duro de la travesia con diferencia. Cada dia subir y bajar continuos desniveles de 1000 metros para arriba, 700 para abajo. Otros 600 para arriba, y vuelta para abajo. Y al dia siguiente mas de lo mismo. Como una montania rusa que no para de subir y de bajar. Y no te queda otra que sacar fuerzas mentales y fisicas y seguir paso a paso. Porque lo que no subes hoy lo subes maniana. Alla no hay posibilidad de salir de otro modo. Ni bus, ni narices en vinagre. Andar y andar. Aunque nosotros lo hicimos mas duro por caminar muchas horas al dia para llegar cuanto antes al destino por diferentes razones. Asi que la tercera pechada cuesta arriba del dia se hacia dura si o si. La mochila lavada en los hombros, las piernas pidiendo clemencia... Una buena cena y el descanso de 10 horas en cama lo arreglan todo.
Y por otro lado, el colorido de los valles con la floracion de las praderas y de los arboles en apojeo eran un regalo visual continuo El rojo de los rododendros, el rosa de los cerezos, blanco de los almendros, el verde brillante de los nuevos brotes, los lilas y azules de las flores silvestres... Un espectaculo de via y color. Y los pueblos, mas autenticos. Mas Nepal, ya que como decia un guia en Kala Patthar: "Alla arriba no es Nepal, es America". Y es que todo son hoteles, refugios, restaurantes... Y los precios, tres y cuatro veces los precios normales en Nepal. El trayecto por los valles lo hacen muchos menos guiris, ya que la mayoria vuelan de vuelta desde Lukla. Y eso se nota.
Ayer regresamos en bus desde Shivalaya, primer pueblo desde donde se puede escapar en bus del obligado andar. Un bus que tras casi 12 horas de escapar como de pudo de atollarse en el barro de la lluvia caprichosa de la noche amterior, baches, curvas, la seniora de al lado que casi me pota encima, medio autobus potando por la ventanilla, los sacos, las cajas, la gente de pie... Nos ha traido de vuelta a la civilizacion mas sucia y caotica de Kathmandu, pero con las comodidades que no existen alla arriba. Y es que todo tiene su lado bueno y menos bueno. Y la verdad es que ya teniamos ganas de llegar a Kathmandu, dejar atras el frio, la mochila quieta en el suelo de la habitacion y caminar ligero. Ahora tocan unos dias de comer bien para recuperarse del esfuerzo, descansar, y en mi caso ir buscando avion de vuelta al hogar en Egillor.
Resumen de la expedicion Naburra:
- Somos unos naburros con label de calidad.
- El himalaya es impresionante y deja perplejo.
- Las condiciones de vida en altura son muy duras.
- He comprobado que creo necesarias cierto grado de comodidades que en el himalaya son imposibles. Para vivir or unos dias me parece precioso y me queda un recuerdo muy bucolico. Pero vivir dia a dia alla arriba es otro cantar. Muy duro en mi pensar.
- Y l=s porteadores son l=s verdader=s protagonistas del himalaya. Ni l=s ochomilistas, ni l=s trekkers, ni los guias, ni Diox. Chapo ante las personas que dia a dia suben y bajan las montanias de Nepal con sus espaldas llenas de mercancias.
Si pueden alguna vez en la vida, el Himalaya es para conocerlo. Un mundo aparte.
IRRI TA BIZI!!!
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